The Hong Kong Telegraph - El Mundial de Norteamérica tendrá su Finalissima

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El Mundial de Norteamérica tendrá su Finalissima
El Mundial de Norteamérica tendrá su Finalissima / Foto: ROBERTO SCHMIDT - AFP

El Mundial de Norteamérica tendrá su Finalissima

Cuatro meses después de lo que estaba previsto, España y Argentina, los campeones de la UEFA y de la Conmebol, disputarán la Finalissima el domingo en las afueras de Nueva York, y el premio para el ganador será mucho más que un título honorífico: la Copa del Mundo.

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Ambas selecciones tenían que enfrentarse en Catar a finales de marzo para dirimir cuál era el mejor equipo del mundo, pero la guerra en Oriente Medio lo impidió. Finalmente se enfrentarán el domingo en la final del Mundial de Norteamérica 2026.

Argentina, en otro ejercicio de sufrimiento máximo y resiliencia, remontó 2-1 a Inglaterra el miércoles en Atlanta y se citó en la final del Mundial con España, que el martes dio un repaso a Francia, la gran favorita antes del torneo, a la que derrotó por 2-0.

Será la séptima final mundialista para Argentina, que aspira a su cuarta estrella (1978, 1986 y 2022). De derrotar a España, Argentina se convertirá en el primer equipo en ganar dos Mundiales consecutivos desde que el Brasil de Pelé conquistó los torneos de 1958 y 1962.

Para España será la segunda vez que opte al título planetario. La primera fue en Sudáfrica 2010 y la Roja conquistó entonces la Copa del Mundo con el recordado gol de Andrés Iniesta en el minuto 116 de la prórroga contra Países Bajos.

- Dos equipos de habla hispana -

La Albiceleste defenderá la corona ganada hace cuatro años en Catar contra la Roja en una final inédita el domingo en el MetLife Stadium en East Rutherford, a las afueras de Nueva York, donde se espera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entregue el trofeo tras cinco semanas de competencia.

Guiño del destino, en tiempos de cruzada contra la inmigración ilegal de la administración estadounidense, donde los migrantes latinoamericanos son los principales damnificados, el Mundial de Norteamérica tendrá dos equipos de habla hispana en la final.

En la casi centenaria historia del torneo, sólo se dio esta circunstancia en una ocasión y fue en la primera edición, en 1930, en la que la anfitriona Uruguay derrotó a su vecina Argentina por 4-2.

Los campeones defensores, con otra actuación determinante de su capitán Lionel Messi, lograron algo más que una victoria contra Inglaterra, la selección con la que protagonizan una de las mayores rivalidades del fútbol.

Desde que empezó la fase de eliminación directa, el equipo entrenado por Lionel Scaloni ha hecho del sufrimiento una virtud y de la creencia en sí mismo una fuerza inquebrantable.

Nada le resultó sencillo a Argentina: necesitó una prórroga para vencer 3-2 a Cabo Verde en dieciseisavos, remontó un 2-0 frente a Egipto en octavos a partir del minuto 79, volvió a necesitar tiempo extra para superar 3-1 a Suiza en cuartos y, ante Inglaterra, firmó otra remontada agónica.

- Aura de campeón y corazón valiente -

Anthony Gordon puso a los ingleses por delante en el minuto 55, pero Messi y compañía obraron de nuevo el milagro en sólo siete minutos: primero con un disparo desde fuera del área de Enzo Fernández (85') y luego con un cabezazo de Lautaro Martínez en el descuento (90+2').

El 10 volvió a ser decisivo. Esta vez no marcó, pero dio las dos asistencias en los tantos argentinos y, sobre todo, dio de nuevo una lección de fútbol pese a haber cumplido los 39 años.

El domingo igualará al brasileño Cafú como los únicos futbolistas de la historia en haber disputado tres finales mundialistas.

La victoria congregó a miles de personas en el Obelisco de Buenos Aires, punto de encuentro de los apasionados aficionados de Argentina, que celebraron mucho más que un triunfo.

Argentina e Inglaterra demostraron de nuevo que su rivalidad va más allá de la cancha.

La enemistad tuvo sus ápices en la Guerra de las Malvinas en 1982 y en la actuación soberbia de Diego Maradona en los cuartos de final de México 1986, donde patentó la Mano de Dios y el Gol del Siglo para eliminar 2-1 a los ingleses.

En suelo estadounidense quedó demostrado que la enemistad sigue muy viva más de cuarenta años después. Ninguno de los dos himnos pudo escucharse: el inglés porque los hinchas argentinos, ampliamente mayoritarios, entonaron en simultáneo el cántico futbolero "El que no salta es un inglés"; el argentino, porque los ingleses lo silbaron hasta el final.

Tras el pitido final, los jugadores argentinos mostraron una pancarta con la inscripción "Las Malvinas son argentinas".

- Maestro vs alumno; rey vs príncipe -

Argentina tendrá que olvidar ya las emociones vividas en Atlanta y pensar inmediatamente en la final del domingo contra España.

"Vamos a intentar ganar, vamos a dejar todo, pero ya después de esto es muy difícil", dijo el seleccionador argentino, Lionel Scaloni, quien tendrá en el banquillo rival a Luis de la Fuente, quien fue su profesor en el curso de entrenadores.

"Me haría ilusión jugar contra Argentina por la amistad que tengo con Scaloni", admitió el español tras ganar a Francia. "Estoy muy contento por él, se lo merece", le respondió el argentino.

Otro guiño del destino: el que seguramente será el último partido de Messi en un Mundial será contra España, el país que lo vio crecer y disfrutó de su fútbol durante casi dos décadas. Enfrente estará Lamine Yamal, heredero del dorsal 10 del Barça y una de las grandes figuras llamadas a marcar el futuro del fútbol.

林-L.Lín--THT-士蔑報