Folclore y naturaleza en el desfile de Louis Vuitton en París
Louis Vuitton hizo desfilar este martes a sus modelos por un paisaje montañoso, con grandes capas, bolsos colgando de bastones, sombreros chic de pastores y capazos, en el último día de la Semana de la Moda femenina de París.
"Para este desfile, quería realmente poner de relieve la idea de que la naturaleza es la más grande de las creadoras. No se trataba de imitarla, sino más bien de sublimarla", declaró a periodistas Nicolas Ghesquière, director artístico de la colección femenina desde 2013.
La presentación de la legendaria firma francesa, perteneciente al conglomerado del lujo LVMH, se celebró en uno de los patios del museo del Louvre. Tuvo como decorados unas montañas que recordaban el Jura, en el este de Francia, de donde Louis Vuitton, el fundador de la casa, partió siendo adolescente para instalarse en París en 1837.
Ghesquière reivindica que "hay una forma de antropología de la moda en el hecho de que la gente encuentra puntos en común en los cuatro rincones del mundo, en su manera de vestirse".
"Existe realmente esta idea de un folclore universal", de un "nomadismo", que se expresa a través de vestidos de patchwork o de amplios sombreros de ratán, como si fueran cestas tradicionales invertidas.
El diseñador se inspiró también para esta línea, llamada "Super Nature", en el artista contemporáneo ucraniano Nazar Strelyaev-Nazarko, cuyos cuadros adornaban la espalda de chaquetas y la parte delantera de las faldas.
Entre el público, como es habitual, figuraban numerosas estrellas, como las actrices Zendaya o Ana de Armas.
張-H.Zhāng--THT-士蔑報