Alemania aprueba un sistema de ahorro para la jubilación desde la infancia
El Parlamento alemán aprobó este viernes una iniciativa para que el gobierno aporte dinero a las cuentas de pensiones de los niños, invirtiendo fondos a largo plazo en los mercados, para crear un complemento de la pensión de jubilación desde la infancia.
Con el programa "Frühstartrente" (ahorro para la jubilación desde una edad temprana), el Estado aportará 10 euros mensuales (unos 11 dólares) por cada niño de entre 6 y 18 años a una cuenta individual invertida en los mercados financieros. Los padres y abuelos podrán complementar estos aportes.
Si no se dispone de una cuenta individual, el dinero se invertirá de forma colectiva bajo la gestión del Banco Federal de Alemania.
"Al empezar tan pronto, se puede acumular una suma considerable a lo largo de las décadas", explicó en un comunicado el ministro de Finanzas, el socialdemócrata Lars Klingbeil.
Según el ministro, los aportes estatales por sí solos podrían elevar el saldo de la cuenta a unos 53.000 euros cuando el beneficiario cumpla 65 años. La cifra podría alcanzar los 160.000 euros si los padres o abuelos aportan 20 euros adicionales al mes.
Sin embargo, el Estado solo aportará un total nominal de 1.440 euros por niño durante 12 años.
La proyección de 53.000 euros supone una rentabilidad media anual del 7%, con intereses acumulados. De este modo, el aporte estatal alcanzaría unos 2.200 euros cuando el beneficiario cumpla 18 años y seguiría generando rendimientos hasta los 65 años, sin necesidad de realizar nuevos aportes.
El resultado dependerá de la evolución de los mercados durante varias décadas.
Si se considera una inflación media del 2%, los 53.000 euros equivaldrían a unos 20.000 euros en poder adquisitivo actual.
La reforma se produce en un contexto en el que el envejecimiento demográfico ejerce una presión creciente sobre el sistema alemán de pensiones, financiado con las cotizaciones de los trabajadores activos.
De este modo, Berlín busca fomentar el ahorro privado para complementar las pensiones públicas.
El coste de esta nueva ayuda para el Estado se estima en 198 millones de euros en 2027 y se prevé que alcance los 411 millones en 2030.
Los partidos opositores de izquierda, Los Verdes y Die Linke, votaron en contra del programa por considerarlo socialmente desigual, ya que las familias más acomodadas podrán aportar más dinero a las cuentas de sus hijos. El partido de extrema derecha AfD se abstuvo.
La medida comenzará a aplicarse a los niños nacidos en 2020, con efecto retroactivo al 1 de enero de 2026.
曾-M.Zēng--THT-士蔑報