Saint-Tropez se prepara para el funeral de la legendaria Brigitte Bardot
La legendaria actriz francesa Brigitte Bardot será enterrada este miércoles en la turística localidad de Saint-Tropez, en un funeral que dejará entrever su amor por los animales y sus opiniones políticas cercanas a la extrema derecha.
Los invitados estarán en el centro de los focos de las exequias, que incluyen una ceremonia religiosa en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el entierro en un cementerio junto al mar y una conmemoración abierta al público en la glamurosa ciudad de la Costa Azul francesa.
El presidente francés Emmanuel Macron no asistirá a los actos. La líder de la extrema derecha Marine Le Pen ya confirmó, en cambio, su presencia.
Aunque con toda probabilidad participarán conocidos artistas galos, la fundación que la actriz creó en defensa de los animales ya señaló que sería un entierro "sin florituras".
"La ceremonia será como su imagen, con quienes la conocieron y la amaron. Sin duda habrá sorpresas, pero será con sencillez, como quería Brigitte", dijo a AFP Bruno Jacquelin, portavoz de la fundación.
La institución pidió que hubiera ramos "simples y coloridos" de flores silvestres, sin rosas, e instó a los asistentes a llevar trajes oscuros, como usaba la intérprete desde hacia años en señal de "luto por los animales".
Bardot falleció el 28 de diciembre a los 91 años en su casa de Saint-Tropez, donde vivía retirada desde hacía décadas con su cuarto marido, Bernard d'Ormale, exasesor de la extrema derecha.
La intérprete saltó a la fama en 1956 con la película "Y Dios creó a la mujer" y llegó a aparecer en medio centenar de filmes, convertida en ícono sexual y de la moda. Pero en 1973 dejó la gran pantalla para dedicarse a la causa animal.
Desde entonces sus vínculos con la extrema derecha suscitaron polémica y fue condenada en cinco ocasiones por discurso de odio, especialmente contra los musulmanes.
- ¿La familia? -
Tras el anuncio de su muerte, y a diferencia de Marine Le Pen, quien rápidamente calificó a la legendaria actriz de "increíblemente francesa: libre, indomable, íntegra", pocos políticos de izquierda se pronunciaron sobre su legado.
"Conmoverse por el destino de los delfines, pero permanecer indiferente ante la muerte de los migrantes en el Mediterráneo... ¿qué nivel de cinismo es ese?", ironizó la diputada ecologista Sandrine Rousseau.
La presidencia francesa propuso hacerle un homenaje nacional, parecido al que se organizó tras la muerte de otra leyenda del cine galo, Jean‑Paul Belmondo, en 2021, pero la familia de Bardot lo rechazó.
Por el momento, no trascendió la posible presencia en los actos del hijo de Bardot, ni de sus nietos y bisnietos.
Nicolas-Jacques Charrier, de 65 años, vive en Oslo y ha mantenido una relación complicada con su madre, que dijo carecer de instinto maternal y lo dejó con su padre, Jacques Charrier, fallecido en septiembre.
La hermana de Brigitte, Mijanou, de 87 años, difícilmente viajará a Francia desde Los Ángeles.
Bardot dijo en 2018 que quería ser enterrada en su jardín con una sencilla cruz de madera sobre su tumba, igual que sus animales, para evitar "una multitud de idiotas" en su funeral.
曾-M.Zēng--THT-士蔑報