Sindicatos bolivianos rompen el diálogo con el gobierno sobre las medidas económicas
Sindicatos bolivianos rompieron el viernes un diálogo con el gobierno que se negó a abrogar un decreto sobre medidas económicas, mientras los bloqueos de carreteras se duplicaron en las últimas 24 horas, informó su principal dirigente Mario Argollo.
Líderes de organizaciones y ministros del presidente centroderechista Rodrigo Paz comenzaron el martes a conversar sobre el pedido laboral: anular un decreto de diciembre pasado que pone fin al subsidio a los combustibles y duplica el precio de la gasolina y el diésel.
Los obreros, además, rechazan que la norma contemple facilidades para grandes inversiones en explotación de recursos naturales, elimine impuestos y congele los salarios en el sector público.
Para ellos, el decreto beneficiará a los grandes capitales, mientras los ciudadanos sufrirán el impacto de la inflación a causa del aumento en el costo de los carburantes.
Argollo, líder de la Central Obrera Boliviana (COB), el máximo sindicato del país, señaló que el poder Ejecutivo "se negó a abrogar ese decreto".
Por lo tanto -aseguró- "lastimosamente se ha roto el diálogo". Asimismo, llamó a más sectores afiliados "a que se sumen a esta lucha".
Los manifestantes, principalmente campesinos, maestros de escuelas públicas y obreros de las minas, comenzaron el martes un corte de las principales vías del país.
Arrancaron con nueve cortes, el jueves aumentaron a 32 y este viernes treparon a 52, según reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
Desde que entró en vigencia el decreto gubernamental, a mediados de diciembre, protagonizaron marchas callejeras diarias, con esporádicos choques con la policía antimotines.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, respondió a los sindicatos y reiteró la posición oficial: hay disposición de cambiar o ajustar artículos, pero no a eliminar todo su contenido.
Lupo aclaró en rueda de prensa que el poder Ejecutivo "sigue dispuesto a dialogar", pero no reveló que hará la administración de Paz si no se retoman las conversaciones y persisten los cortes de ruta.
El decreto, dijo, trajo beneficios, como evitar un drenaje de fondos públicos para financiar combustibles a bajo costo.
Bolivia importaba los carburantes a precio internacional y los vendía a mitad de precio en el mercado interno.
文-L.Wén--THT-士蔑報