Groenlandia y la OTAN prometen aumentar la seguridad ártica para quitarle argumentos a Trump
La OTAN y Groenlandia anunciaron el lunes su intención de cooperar para reforzar la defensa de este vasto territorio autónomo danés, con el objetivo de disuadir a Donald Trump, decidido a tomar su control a cualquier precio alegando la amenaza china y rusa.
El presidente estadounidense acentuó la preocupación al declarar el domingo que tomaría Groenlandia "de una forma u otra" y descartó la posibilidad de un arriendo afirmando "necesitamos un título".
Ante la posibilidad, cada vez más verosímil, de un intento de anexión por la fuerza, el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, ha depositado sus esperanzas de garantizar la seguridad del territorio en la Alianza Atlántica... de la que Estados Unidos es el miembro más poderoso.
"Nuestra seguridad y defensa son responsabilidad de la OTAN. Este es un principio fundamental e inquebrantable", declaró el lunes.
- "Estrecha colaboración con la OTAN" -
Por lo tanto, el gobierno groenlandés "se esforzará por garantizar que el desarrollo de la defensa en Groenlandia y sus alrededores se lleve a cabo en estrecha colaboración con la OTAN, mediante el diálogo con nuestros aliados, incluido Estados Unidos, y en colaboración con Dinamarca", añadió.
Esta afirmación parece formar parte de un esfuerzo conjunto con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para convencer a Trump que Groenlandia esta segura frente a Rusia y China, los argumentos esgrimidos por el presidente estadounidense para justificar su deseo de control.
Los Estados miembros de la OTAN debatieron el tema la semana pasada en Bruselas y se plantearon varias opciones, como aumentar el número de buques en el Ártico, pero no se tomaron decisiones concretas.
Sin embargo es incierto si este esfuerzo prometido convencerá al presidente estadounidense, quien reconoció la semana pasada que probablemente tendría que elegir entre preservar la integridad de la OTAN y tomar el control de Groenlandia.
Una anexión significaría el fin de la Alianza Atlántica, advirtió la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, a principios de enero.
Durante el último año, Dinamarca ha aumentado significativamente sus inversiones en Groenlandia para apaciguar a Washington. En 2025, Copenhague destinó 1.200 millones de euros a la seguridad en la región, recordó Frederiksen.
Esta vasta isla ártica, con una población de 57.000 habitantes, posee importantes recursos minerales, la mayoría de los cuales permanecen sin explotar, y se considera un lugar estratégico.
Estados Unidos ya mantiene una base militar allí --operó unas diez más durante la Guerra Fría-- y según Rutte, "los daneses no tendrían ningún problema" si Estados Unidos estableciera "una presencia mayor que la actual".
Desde 1951, un acuerdo de defensa, actualizado en 2004, ha otorgado a las fuerzas armadas estadounidenses prácticamente plena libertad en territorio groenlandés, con la única condición de que informen previamente a las autoridades.
- Preparativos diplomáticos -
Dinamarca también intentará usar la carta diplomática con una reunión prevista para esta semana --posiblemente en Washington-- entre funcionarios daneses, groenlandeses y el secretario de Estado estadounidense.
El ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, publicó el lunes una foto de una reunión de trabajo preparatoria con su homóloga groenlandesa, Vivian Motzfeldt.
La diplomacia danesa busca presentar un frente unido con los líderes groenlandeses, luego que la prensa informó la semana pasada sobre una tensa videoconferencia entre parlamentarios daneses y groenlandeses sobre cómo negociar con Estados Unidos.
Ante las reiteradas amenazas de Donald Trump, el primer ministro groenlandés reconoció en su mensaje del lunes entender que exista "preocupación" entre la población y reiteró que el gobierno no aceptaría "bajo ninguna circunstancia" caer en manos estadounidenses.
Esta posición es ampliamente compartida por los residentes de la capital, Nuuk. "¿Estadounidenses? ¡No! Fuimos una colonia durante tantos años. No estamos preparados para volver a ser una colonia, para ser colonizados", declaró a AFP Julius Nielsen, pescador y cazador de 48 años.
胡-L.Hú--THT-士蔑報