"Difícil dormir" durante las protestas de Irán, dice una campeona de ajedrez exiliada
Como otros iraníes en el exilio, la campeona de ajedrez Mitra Hejazipour busca en las redes sociales toda la información posible sobre las protestas antigubernamentales en su país, pero apenas consigue comunicarse con sus familiares en pleno corte de internet en la República Islámica.
La jugadora, de 32 años, es una de las mejores ajedrecistas de Irán, pero huyó a Francia hace cinco años después de aparecer sin velo durante una competición en Moscú.
Hejazipour explica, en una entrevista a AFP en París para promocionar su autobiografía, que este inicio de 2026 es "muy angustiante", debido a las manifestaciones en su país y la brutal represión de las autoridades que, según estimaciones de oenegés, costó la vida a miles de personas.
"No he podido contactar con mi familia en Irán desde hace diez días porque internet y el teléfono están cortados", cuenta.
"Pero conseguí hablar con una amiga que trabaja en un hospital. Me dijo que había muchos heridos por bala, sobre todo en los ojos. Y muchos muertos. Estaba tan deprimida que le costaba hablar del tema", añade. "Es muy difícil dormir o comer. Pero resistimos", con la esperanza de que "el sacrificio de los iraníes" no sea en vano.
La República Islámica cortó todas las comunicaciones el 8 de enero, en respuesta a la ola de protestas, que comenzaron luego de manifestaciones por el aumento del costo de la vida y que derivaron en un movimiento contra el régimen teocrático en el poder desde la revolución de 1979.
Grupos de derechos humanos dicen haber comprobado las cifras de al menos varios miles de manifestantes muertos a manos de las fuerzas de seguridad iraníes, y otros cálculos apuntan a hasta 20.000 fallecidos.
- "Un país desdichado" -
Hejazipour cree que los días de la República Islámica están contados porque "el pueblo iraní está cada vez más movilizado y lleno de ira".
"Podría ser mañana, o dentro de un año, pero estoy segura de que el régimen caerá pronto. No puede seguir así", añade esta ajedrecista, que obtuvo la nacionalidad francesa y se proclamó campeona nacional en 2023.
En su opinión, Reza Pahlavi, hijo del último sah de Irán, que vive exiliado en Estados Unidos, es una "figura unificadora" que "puede acompañar al pueblo iraní en la transición y el establecimiento de un sistema democrático".
"Cada día, cuando me despierto, enciendo el teléfono con la esperanza de que (el líder supremo Alí) Jamenei esté muerto, que el régimen haya caído y que podamos volver a un Irán libre", reitera.
En su libro "La jugadora de ajedrez", que se publica en Francia esta semana, Hejazipour relata su infancia en Mashhad, la segunda mayor ciudad de Irán, y su vida como prodigio de este deporte.
Empezó a jugar a los seis años con su padre.
"Muy pronto intuí que el ajedrez sería un bálsamo para aliviar mi dolor, mi escudo contra las incertidumbres de la vida", escribe.
Pero un día de 2019, "supe que tenía que dejar Irán, ese país desdichado donde ya no me sentía en casa".
"Me imaginé arrancándome el velo, pisoteándolo, desgarrándolo, quemándolo", dice, un gesto que realizó durante el campeonato del mundo en Moscú en diciembre de 2019, cuando se negó a participar con un velo para cubrir su cabello, como lo exige la República Islámica.
"Recibí una buena acogida en Francia y conocí a personas maravillosas, pero no es fácil reconstruir la vida en el anonimato cuando era conocida en Irán", admite a AFP.
Ahora vive en París, donde fundó una asociación para impulsar a las mujeres a dedicarse al ajedrez como "una herramienta de empoderamiento".
韓-L.Hán--THT-士蔑報