En la ciudad israelí Dimona, estupefacción y resignación por el impacto de un misil iraní
Dimona se encuentra en una de las regiones más sensibles de Israel por su centro de investigación nuclear. El sábado fue alcanzada por un misil iraní pero, aún así, a algunos de sus habitantes les sigue pareciendo "quizá el lugar más seguro" del país.
Un día después de que un misil iraní cayera en la ciudad, en el sur de Israel, los habitantes oscilaban entre la sorpresa y la resignación. Y no parecían muy dispuestos a hablar de ese centro de investigación, ultrasecreto.
"No nos esperábamos esto", comentó Gali Amir, de 50 años, responsable de una residencia para personas con trastornos cognitivos y mentales cercana al lugar del impacto.
Seis de los residentes del edificio resultaron levemente heridos por el ataque. "Hemos estado seguros todo el tiempo" en Dimona, agregó.
El sábado por la noche, un misil iraní impactó en una zona residencial de Dimona y causó unos treinta heridos, uno de ellos grave. Los interceptores de la defensa israelí no lograron destruir la ojiva.
- "Empresa textil" -
La ciudad está muy cerca del centro de investigación nuclear de Néguev Shimon Peres, el cual, según la prensa extranjera, participó en la producción de armas nucleares en las últimas décadas.
Se ha filtrado muy poca información sobre ese centro.
Israel está considerado el único país dotado de armas nucleares en Oriente Medio pero mantiene una política de "ambigüedad estratégica" por la cual no lo confirma ni lo desmiente.
La ciudad, de 40.000 habitantes, ya había sido blanco de ataques en otras guerras pero el bombardeo del sábado marca una escalada notable y la puso en el foco mediático.
Con semblante desconfiado ante la llegada de los periodistas, algunos vecinos evitaron la cuestión.
Al ser preguntada sobre si sentía segura estando tan cerca de un lugar susceptible de ser atacado, una joven se limitó a decir delante de su casa, con la puerta destrozada: "Apuntaron contra una empresa textil, eso es todo".
"No hay ninguna instalación de investigación nuclear" en Dimona, sostuvo ante la AFP, cerca de un cráter, David Azran, de 54 años, un empresario paisajista. Su casa, a diez metros de donde impactó el misil, quedó destruida.
"No me siento amenazado, tengo fe", agregó Azran, con un fusil a la espalda. Y luego agregó, casi como una confesión: "Ellos [los iraníes] no conseguirán alcanzar esta fábrica de investigación, lo han intentado tantas veces...".
En el lugar del impacto, la magnitud de las destrucciones es espeluznante. Hay escombros por el suelo hasta donde alcanza la vista: bloques de hormigón, tabiques derrumbados, cristales rotos y trozos de metal.
Las casas de los alrededores presentan grandes boquetes.
En medio de este desolador panorama, se aprecian fragmentos de la vida del día a día de los vecinos de la zona: un gran balón de fitness, un juego de mesa, una bolsa de pienso para perros, piezas de Lego...
- "Aquí estamos muy seguros" -
El sitio golpeado está a unos cinco kilómetros del centro de investigación nuclear, escondido en una montaña al sureste de la ciudad.
Irán reivindicó el disparo del misil y afirmó que constituía una "respuesta" al ataque del "enemigo" contra el complejo nuclear de Natanz, en el centro del país, reportado antes por Teherán.
Oriente Medio está sumido en una guerra desencadenada por los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán iniciados el 28 de febrero. Teherán respondió lanzando misiles y drones contra Israel y varios países de la región.
"Aquí estamos muy seguros. No tenemos ningún problema. No tenemos miedo de los ataques de Irán", afirma, convencido, Krishna Vishwakarma, un carpintero indio de 34 años.
Einav Alon, una mujer de 37 años que tiene dos niños de ocho y seis, contó que cuando salieron "del refugio [situado en su casa], todo estaba destruido.
Según dijo, el ataque la dejó "bastante sorprendida" pero se declaró tranquila por poder vivir en "un país formidable con un ejército formidable".
Para ella, el bombardeo iraní, que dañó el supermercado del que es dueña, se inscribe dentro del destino de su país. "No tenemos miedo [...] Los accidentes ocurren".
王-A.Wong--THT-士蔑報