Un intenso bombardeo ruso sobre Kiev deja 5 muertos y debilita las esperanzas de paz
Rusia bombardeó intensamente Kiev la madrugada del jueves con cientos de drones y decenas de misiles en un ataque que dejó al menos cinco muertos y hace desvanecer aún más las esperanzas de poner fin a la prolongada invasión de Moscú.
Periodistas de la AFP en la capital escucharon las sirenas antiaéreas antes de que varias horas de fuertes explosiones obligaran a los residentes a refugiarse en estaciones de metro.
La fuerza aérea ucraniana informó que Rusia lanzó 675 drones de ataque y 56 misiles, principalmente contra Kiev, y añadió que sus unidades de defensa aérea derribaron 652 drones y 41 misiles.
"Todo ardía. La gente gritaba y pedía ayuda", relató Andrii, residente de Kiev aún en una bata de dormir y con manchas de sangre en la camisa, en las cercanías de un edificio residencial de la era soviética que colapsó.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que más de 20 sitios de la capital resultaron dañados, incluidos edificios residenciales, una escuela, una clínica veterinaria y otras infraestructuras civiles.
"En este momento, cinco personas ya fueron señaladas como muertas en Kiev", escribió en sus redes sociales.
"Estas no son, desde luego, las acciones de quienes creen que la guerra está llegando a su fin. Es importante que los aliados no guarden silencio ante este ataque", dijo en un mensaje anterior.
Al amanecer, periodistas de la AFP presenciaron escenas caóticas mientras los equipos de rescate removían los escombros asistiendo a personas heridas y recuperando los cuerpos de fallecidos.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que 40 personas resultaron heridas, incluidos dos niños.
- Nuevo revés para los intentos de paz -
Rusia lanzó más de 1.500 drones contra Ucrania en las últimas 36 horas, informó la fuerza aérea ucraniana.
La ofensiva representa un nuevo revés para los intentos de poner fin al conflicto, después de que el presidente estadounidense Donald Trump generara esperanzas de paz al negociar un alto el fuego de tres días entre ambos países la semana pasada, y de que el líder ruso Vladimir Putin sugiriera que la guerra podría estar acercándose a su fin.
Ese alto el fuego, cuyo inicio coincidió con las conmemoraciones en Moscú de la victoria soviética sobre la Alemania nazi en 1945, estuvo marcado por acusaciones de violaciones por ambas partes.
Tanto Ucrania como Rusia lanzaron ataques con drones de largo alcance inmediatamente después de que terminara.
El Kremlin resta importancia a que los vagos comentarios de Putin del sábado sobre un posible fin de la guerra puedan significar un cambio de postura de Moscú.
El miércoles, Rusia reiteró su exigencia de que Ucrania se retire completamente de la región oriental del Donbás antes de que pueda haber un alto el fuego y negociaciones de paz a gran escala. Kiev rechaza la demanda, considerándola equivalente a una capitulación.
Un alto funcionario de la presidencia ucraniana declaró a la AFP que la magnitud de los ataques del jueves fue tan grande porque hubo una pausa previa y vinculó el momento de la ofensiva con la reunión entre los presidentes de Estados Unidos y China en Pekín.
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