The Hong Kong Telegraph - El gobierno británico condena la "violencia racista" tras disturbios en Belfast

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El gobierno británico condena la "violencia racista" tras disturbios en Belfast

El gobierno británico condena la "violencia racista" tras disturbios en Belfast

El gobierno británico denunció este jueves episodios de "violencia racista" en Irlanda del Norte, principalmente en Belfast, tras una segunda jornada de disturbios, alimentados por un ataque con arma blanca imputado a un refugiado sudanés.

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Hilary Benn, ministro británico responsable de Irlanda del Norte, denunció la "violencia racista" y un "clima de miedo" hacia personas "intimidadas y expulsadas de sus hogares, debido al color de su piel, por matones enmascarados".

El miércoles por la noche "doce policías resultaron heridos, algunos por cócteles molotov", en Glengormley, un barrio del norte de Belfast, y en la ciudad de Portadown, al sur de la capital, declaró el subcomisario de la policía de Irlanda del Norte, Ryan Henderson.

Además dieciséis personas fueron detenidas durante los disturbios. Dos de ellas, un hombre de 28 años y una mujer de 24, han sido imputadas y comparecerán el jueves ante la justicia.

"Este comportamiento violento de una minoría de gamberros no será tolerado", añadió Henderson, y aseguró que la policía volverá "a estar en la calle" el jueves por la noche con refuerzos de efectivos.

- Disturbios antiinmigración -

Los disturbios antiinmigración en Irlanda del Norte ocurrieron martes y miércoles tras la difusión de un vídeo de un ataque ocurrido el lunes, en el que se ve al agresor sentado sobre un hombre en el suelo y sangrando, mientras le asesta puñaladas.

La víctima del ataque, Stephen Ogilvie, perdió un ojo y permanece hospitalizado. Su estado estaba "mejorando", declaró el jueves el líder del Partido Unionista Democrático (DUP), Gavin Robinson, tras reunirse con su familia.

La familia de Ogilvie había hecho un llamamiento a la calma tras la tragedia, afirmando que la violencia "no es bienvenida".

La noche del miércoles, una enfermera que se dirigía a su trabajo en el hospital de Ulster, al este de Belfast, fue "perseguida e intimidada", según la organización que gestiona este centro sanitario. Lo calificó de "ataque racista".

El Centro Islámico de Belfast, la principal mezquita de Irlanda del Norte, tuvo que cerrar sus puertas por motivos de seguridad el martes y el miércoles, según su presidente, Mohammed Arshed.

El sospechoso del ataque, Hadi Alodid, un sudanés de 30 años, compareció el miércoles ante un juez en Belfast.

El refugiado se encuentra en detención preventiva hasta una próxima comparecencia el 8 de julio.

Los motivos del ataque siguen sin conocerse, pero la policía norirlandesa descartó la pista terrorista.

El vídeo del ataque fue compartido en línea el lunes por la noche, una hora después de los hechos, y fue rápidamente difundido por numerosas cuentas antiinmigración.

La oficina del primer ministro británico señaló que el gobierno tiene previsto "actualizar la ley de seguridad en línea, exigiendo a las plataformas que actúen con mayor rapidez para eliminar contenidos ilegales en tiempos de crisis".

- Ira compartida -

"La gente no quiere quedarse en casa" después de un suceso así, dijo, a la AFP, Brendan, un fontanero de 50 años que se manifestó el martes.

"Estoy en contra de la violencia. Ya hemos tenido suficiente aquí durante 30 o 40 años, con bombas y asesinatos", añadió, en referencia a las tres décadas del conflicto norirlandés, que terminó en 1998 con el Acuerdo del Viernes Santo.

Las manifestaciones violentas de esta semana se produjeron principalmente en barrios unionistas, defensores de la pertenencia de Irlanda del Norte a Reino Unido y mayoritariamente protestantes.

Pero para John, originario de estos barrios, la ira es compartida por unionistas y republicanos, defensores de que la provincia británica pase a formar parte de Irlanda, y que son principalmente católicos.

John se muestra contrario a la "afluencia de migrantes a través de Europa".

Figuras de extrema derecha, como el activista Tommy Robinson y Elon Musk, propietario de X, difundieron desde el martes en redes sociales llamamientos a manifestarse.

En 2024 y 2025, ya tuvieron lugar en Irlanda del Norte violentas manifestaciones antiinmigración.

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