Cadena perpetua para el antiguo gran muftí sirio afín a Asad
La justicia siria condenó el lunes a cadena perpetua al ex gran muftí Ahmed Badreddin Hassoun, quien ejerció sus funciones bajo el gobierno del derrocado presidente Bashar al Asad, principalmente por incitación al odio confesional y abuso de poder.
Se trata de la décima condena dictada por las nuevas autoridades islamistas contra una figura del régimen de Asad.
El antiguo gran muftí, que ocupó este alto cargo religioso durante 16 años, era conocido por su cercanía al presidente derrocado y por sus frecuentes apariciones junto a él en diversas ceremonias y actos religiosos.
El tribunal de Damasco condenó al acusado, en su presencia, a cadena perpetua por "avivar la guerra civil y los enfrentamientos confesionales".
Asimismo, le impuso otras penas de cárcel de entre tres y veinte años por "incitación intencionada al asesinato", "participación directa" en asesinatos y por haber avivado el "odio confesional y racial".
Se trata de la primera sentencia dictada contra un líder religioso en el marco de los juicios iniciados contra Bashar al Asad y las personalidades vinculadas a él.
En 2021, el expresidente promulgó un decreto por el que se suprimía el cargo de gran muftí y se ampliaban las competencias de un ministerio encargado de los asuntos religiosos.
Este decreto obligó a Hassoun, que había sido nombrado por Asad en 2004, a jubilarse.
宋-H.Sòng--THT-士蔑報